En busca del ramo perfecto

En su origen, el ramo de novia se componía de manojos de ajos y hierbas aromáticas como el eneldo, el tomillo o el laurel, debido a la creencia popular de que de su olor mantendría alejados a los malos espíritus, atrayendo la buenaventura al nuevo matrimonio.

Más adelante, en las bodas romanas se emplearon también coronas de flores y ramos de espigas de cereales, que simbolizaban la fertilidad, personificada por la diosa Ceres (Deméter).

Durante la Edad Media, debido en buena parte a la estricta moral Católica que censuraba la desnudez, los baños no estaban muy bien vistos, así que las plantas aromáticas del ramo servían para enmascarar el fuerte hedor que desprendía la futura esposa.

A partir del S. XIX, con la boda de la Reina Victoria de Inglaterra, que fue toda una influencer, las novias comenzaron a añadirle flores ornamentales al ramo, disfrutando de un aroma más delicado. En esta época, se atribuyeron diferentes signficados a las flores que formaban los ramos y a sus colores, por ejemplo, las rosas blancas simbolizaban la inocencia, la pureza y la humildad y los tulipanes rojos eran toda una declaración de amor. Pero otras representaban sentimientos negativos o de rechazo, como el clavel rojo, que era símbolo de tristeza. De esta forma las parejas podían enviarse mensajes a través de las flores.

Hoy en día, el ramo es únicamente un complemento más de la novia e incluso del novio, que alegra, decora y perfuma. Para encontrar el ramo perfecto, aquel que complemente perfectamente contigo, te aconsejo que tengas en cuenta los siguientes puntos:

  1. El lugar y el estilo de tu boda

Intenta que exista cierta coherencia en torno a un estilo o temática entre todos los elementos que formarán parte de la boda, ¡no te olvides del ramo! Por ejemplo, un bouquet con crasas quedará genial junto a la arena de la playa o del desierto y un ramo asimétrico de coloridas flores silvestres encajará perfectamente en una finca campestre. Una buena combinación de diferentes tipos de flores en un mismo ramo (clásicas, silvestres, suculentas…) también puede quedar muy bien.

  1. La temporada

Las flores de temporada siempre tendrán mejor precio y además, aguantaran más tiempo bonitas en las condiciones climáticas que le son favorables.

Por otro lado, algunas gamas de colores se asocian más a una estación concreta del año, como puede ser el caso de los tonos anaranjados, amarillos y ocres al otoño, el blanco combinado con colores pasteles al invierno, y los colores alegres a la primavera y el verano. Hay que añadir que esto no son más que estereotipos que puedes saltarte en cualquier momento si te apetece, ¿o es que una boda en noviembre es un acontecimiento menos alegre que una en mayo? Por eso, elegid aquello que más os guste, con lo que más cómodos os sintáis. Al fin y al cabo, la decoración o la moda son algo artístico y, ¿acaso no es función del arte romper con lo establecido?

  1. La forma del vestido y la figura de la novia

Por más que se lleven los ramos gigantes, ten en cuenta que si eres pequeñita, un ramo demasiado grande no te favorecerá y ocultará tras de sí parte del vestido. Aquí no hay peros.

Por otra parte, los diferentes tipos de ramos de flores que puedes encontrar son:

  • El clásico bouquet: un coqueto ramo de forma redondeada, de tamaño más bien pequeño (no más de unos 30 cm). Quedará genial con un vestido de corte princesa o línea A, de talle ajustado en la cintura y falda amplia y voluminosa, pero también un elegante vestido de corte recto.
Ramo bouquet de novia
Foto vía Telva Novias
  • Silvestre: un ramo desenfadado y natural de flores de temporada, que pretende imitar al ramo que podríamos hacer con las flores recogidas durante un paseo por el campo. Quedará muy bien con un vestido recto de aire boho o vintage, con telas ligeras y mucho movimiento.
Foto ramo de novia silvestre
Foto vía A Todo Confetti
  • Asimétrico: formado por flores diferentes, desordenadas estratégicamente para obtener un resultado perfectamente imperfecto. Casará muy bien (válgame el chiste) con un elegante vestido ajustado de cuello halter, así como con vestidos vaporosos más informales.
Foto vía Leaf and Honey
  • De tallo largo: similar al bouquet, se diferencia de éste por el largo del tallo de las flores. Es perfecto para mujeres altas.

    Foto vía Toguether Journal
  • En cascada:  en él las flores caen hacia abajo como si fueran una cascada. Al igual que el de tallo alto, favorecerá a las novias altas y no tanto a las bajitas.

    Foto vía Lucía se casa
  • Hoop bouquet: Comenzamos a verlo en 2017 como alternativa a los ramos tradicionales y todo apunta a que va a marcar tendencia este año 2018. Se trata de un sencillo pero elegante arreglo floral que se dispone en torno a un aro que puede ser de diferentes materiales (normalmente madera o metal). Puede colgarse en el antebrazo como si fuera un bolso, de forma que permite a la novia tener las manos libres. Podrás encajarlo en diferentes estilos dependiendo del tipo de flores que elijas y de su distribución, pero siempre aportará un toque original a tu vestido, ¡a mí me chiflan!
Foto vía Toguether Journal
  • Ramos sin flores (ni verde): Aunque soy una apasionada de las plantas y las flores, tengo que añadir que también existen otras alternativas a los ramos naturales: de caracolas, de fieltro, cerámica, etc. Yo, personalmente y salvo alguna excepción, me quedaría siempre con los vegetales, ya sean de flor natural o preservada. Aunque no sean eternos, creo que su belleza es inigualable.

Sea cual sea el tipo de ramo que elijas, recuerda siempre que menos es más. Si tu vestido es sencillo puedes llevar un ramo más elaborado, pero si ya es bastante recargado, procura escoger uno más simple.

¡Mucha suerte en tu búsqueda! ( :

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